-Haces que me arrepienta...
...Y entonces escuché un "crash".
Fue la pecera en mi cabeza la que se quebró.
Esa, donde yo guardaba con recelo y coraje
las ganas fervientes de volver a empezar,
de entregarme de nuevo.
Yo lo hice arrepentirse, y para no arrepentirme
yo también caminé en dirección contraria a él.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario