Ha sido una noche corta, y tuve que empezar a escribirte porque tengo hambre de ti. Obviamente quiero hablar contigo. Quiero preguntarte muchisimas cosas y platicarte otras mas. Si, estoy un poco preocupado por las situaciones que me planteaste, pero al parecer te recetas tiempo. Hace años no escribia un correo así de personal. Me da bastante vergüenza empezar a hablar de un sin fin de cosas, siendo que no se trata de una cátedra ni de un monologo, asi que dejare esto así. Me gustaría muchisimo ir a comer contigo cuando salgas del periodo escolar. Pronto debo ingresar al trabajo y nuestras disponibilidades se reduciran. Y hablar. Amo hablar contigo y me intriga saber que me miras, porque me fascina me mires con ese detenimiento.
Pero mirarte mientras hablas, eso mata. Realmente han sido dias cortos, bastante relajados. Adoraría intensamente el hecho de que te viera mientras siguen siendo serenos. Nuevo año con nuevas resoluciones y nuevos espacios, asi que empezare a desempolvar varias cosas. Avisame cuando quieras verme. Y por amor a Dios, responde el correo.
Un beso, un abrazo.
Miguel
No hay comentarios.:
Publicar un comentario