domingo, 9 de marzo de 2014
CUCARA-RÁPTOR
-Vámonos Manuel, si nos quedamos más, nos pisan.
-Atención Pelotón, firmes, ya. Media vuelta, ya!. Paso redoblado, ya!
-Deja tu sueño guajiro del ejército para otra noche, consumemos lo que venimos a hacer.
-Ay que amargado, pues si ya tenemos a la vieja donde queremos, ¿cuál es el jodido problema?
-Esta requete pesada, hay que cargarla entre varios.
-No podremos cargarla, las antenas se arruinarán y luego haber cómo fregados ves cuando andes de ronda en la cocina por las noches.
-Ya, niñitas. Dejen de lloriquear. Entre todos la cargamos con las patas traseras, la sacamos por la puerta del cuarto de lavado y luego que se la coma el perro. Después tomamos la casa y comenzamos a planear nuestro cucarachero reinado.
-Bueno, a la cuenta de tres...una....dos...TRES.
-Cuidado con la cabeza, la cabeza Poncho, la cabeza...Poncho, la pinche cabeza! (se escucha un golpe seco).
-Ay, perdón jefecito...es que está bien heavy esta señora...
-Listo, ya la sacamos. Ahora...establezcan un perímetro de seguridad al rededor de la casa...monten guardia toda la noche. Si alguien viene...entran al ataque. No queremos visitas inesperadas.
-Esta casa será nuestra. Nuestro dominio. Nuestro reino. Nuestra vecindad...Nuestra dinast....
-Ya, ya, cálmate Pérez. Solamente llevamos 12, 356, 897, 233 casas en todo el planeta, aún nos faltan muchísimas más...
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